@juancarlosmf_

 

Dicen que la primera impresión es la que siempre permanece. Ahora que el gobierno del FMLN comandado por Salvador Sánchez Cerén ya tiene 100 días, hemos visto cómo muchos de los problemas políticos, económicos y sociales aún continúan a pesar del denominado “cambio” que hablaban desde 2009 donde asumieron por primera vez la presidencia con Mauricio Funes.

El FMLN mantenía una postura muy crítica en los gobiernos de ARENA; crítica de palabra, porque parecía que cedían fácilmente al juego político sin oponerse y dejando pasar muchas leyes sin tener una actitud propositiva ante estas. Ahora que gobiernan, les molesta la crítica diciendo que todo es una conspiración de los medios en contra del “avance” del gobierno. ¿Pero cuál avance? Desde 2009 a 2014 llevamos tres reformas fiscales, estamos ubicados en los primeros lugares de los países más violentos, el empleo es escaso y más gente emigra, hospitales sin medicina, y si no es cierto, entonces asomémonos a las calles a percibir la realidad y donde más de alguno piensa que el gobierno está en quiebra.

Según la última encuesta de La Prensa Gráfica, un 40 por ciento aprueba la gestión de Cerén en estos primeros tres meses. Una nota exageradamente baja en relación a Funes y Saca que, fue de 71 y 74 por ciento respectivamente.  Un 46.8 por ciento lo desaprueba en tres meses y un 14.5 por ciento opina que está cumpliendo lo prometido. Recordemos también que Cerén ganó en segunda vuelta por un poco más de 6  mil votos, lo que significa que las personas quieren ver un cambio en las estructuras jurídica, política y económica, y no más de lo que ya teníamos.

El país tiene dos problemas específicos y de paso son estructurales: seguridad y economía. No tenemos algo claro en el tema de seguridad, tampoco dicen si continuará con La Tregua Entre Pandillas – plan que solo otorgó privilegios a delincuentes- o si buscará algunas modificaciones a las leyes penales o lo que hará en materia de reinserción social para estas personas. Porque según la Organización de las Naciones Unidas, El Salvador tiene una tasa de homicidios de 41.2 por cada 100 mil habitantes, con un total de 2 mil 594 muertes. Y según el Instituto de Medicina Legal (IML), el promedio de asesinatos diarios se encuentra entre 9.5 y 11 en todo el 2014. Lo más lamentable de esto es que los niños y jóvenes son los reclutados a pandillas y los senos familiares se desintegran.

Sobre la economía ni hablar. Luego de la prepotencia y la falta de diálogo del gobierno anterior, este aun no da signos de confianza. Una cosa es hacer diálogo y consensar, y otra es ir a exponer una idea a un grupo así como lo hicieron con la última reforma tributaria. Desde el momento que el país no tiene una política encaminada al crecimiento de la economía y la única apuesta sea Petrocaribe, seguiremos viviendo de la dependencia extranjera y deteriorando la economía de las familias. Si no hay condiciones de inversión no hay empleo, y sin empleo favorecemos el mercado informal y aumentamos la delincuencia por la falta de oportunidades.

Si bien es cierto se ha avanzado mucho en apoyo a los estratos bajos con los programas sociales, la forma en que acá se reviste genera clientes del Estado que no nos sacan de la pobreza si no que la abonan. El gobierno debe trabajar de manera estratégica teniendo políticas públicas incluyentes; pues es lento en el sentido que sus instituciones no responden a las problemáticas, e inseguro cuando no tienen un plan de largo plazo que solvente los problemas.

 

 

*Articulo publicado el 09 de Septiembre de 2014 en Mediolleno