Mucha gente habla de desarrollo, y mucha gente al hablar de desarrollo piensa en industrializar una nación. Pero, ¿qué pasaría si pensáramos en desarrollar las zonas rurales? Pues imagino que este tendría que ser un desarrollo que vaya de adentro hacia afuera y de abajo hacia arriba.

Me he puesto a pensar si todas las políticas sociales que se han implementado nuestro país han sido coordinadas por la visión de la política económica que se ha venido manejando. Se debe revisar, analizar y acercarse a la realidad en la que estamos viviendo para que sean sustentablemente creíbles.

En el área rural hay sistemas productivos que ya no son independientes, los agricultores dependen de los paquetes agrícolas que se les dan o de los créditos que adquieren departe de la banca o de los usureros de sus zonas de vivienda. Acciones que han sido viciadas por los últimos gobiernos para sostener la rama productiva del agro…  Muchos años atrás el agro era sostenible. Ahora pareciera que el desarrollo rural se tradujera en asistencia social.

Ahora hay mayores grados de desnutrición y pobreza en el campo y el gran enigma es que es ahí donde se produce el alimento. El panorama de la agricultura ha cambiado debido a la desigualdad de tierras, falta de tecnología, falta de educación y el distanciamiento cada vez más de las dinámicas socioculturales. Los hogares de la zona rural de caracterizan por la falta de telecomunicaciones y la falta de recursos básicos como agua, luz, alcantarillados, etc. En la actualidad el desarrollo rural es nulo y sigue causando más pobres y excluidos.

¿Si hay inversiones en el campo por qué no hay desarrollo? La inversión estatal y de organismos no gubernamentales en la zona rural ha sido siempre marginada, sin embargo, la causa principal se debe a la falta de participación de la población en el ánimo de realizar proyectos de desarrollo en conjunto y su descoordinación con las instancias que han trabajado en sus territorios.

El problema del estancamiento en la zona rural es que pasa a manos de agentes externos como los gobiernos, alcaldías o instituciones de desarrollo para que resuelvan los problemas. Lo principal, y lo primero es incluir a la personas como actores reales para el desarrollo. Es necesario sacarlos de la zona de comodidad para ayudarles a definir “su desarrollo”, se debe ayudar a que dejen de ser dependientes y volverse más activos. Hay que educar a la gente en cuanto a sus derechos y deberes para que puedan así construir alternativas de solución a sus problemas, pero debe ser en conjunto.

En nuestro país el índice de desarrollo humano es desigual y discrepa aun entre sus municipios. Por ejemplo, el desarrollo humano que tiene Antiguo Cuscatlán versus al desarrollo que tiene un municipio como Tacuba son dos escenarios y dos problemáticas muy distintas

Para mejorar esto en la zona rural de sebe comenzar por adoptar un modelo de desarrollo cuyo sustento sea el progreso en conjunto entre los pobladores, se debe organizar a su gente: productores y consumidores para que se hagan responsables de sacar adelante el municipio. Pero se debe buscar un desarrollo que vaya con las habilidades y capacidades que sus habitantes tengan.

Se debe estar consciente que el área rural con el área urbana no se puede desligar, estas se afectan mutuamente ya que conforman un mismo país. Hay que reconocer que el verdadero tesoro de un país es su gente y, se debe trabajar porque este adquiera conocimiento, conozca sus derechos y tenga justicia por tal motivo es necesario construir una sociedad educada en valores, que tenga acceso a salud y que puedan acceder a un trabajo y que este goce al final de una pensión digna como fruto a la entrega laboral. Organizar a las personas es importante pero más que eso deben ser educarlas con el fin que adquieran un rol de liderazgo y alcancen un horizonte más grande.