Bien dicen que “se necesita tener un poco de locura para cumplir un sueño”… loco, por ir en contra del sistema y querer ver refundado a Venezuela. Para algunos líder, para otros tirano… No podemos negar el arrastre de popularidad que sus fieles tenían bajo la “Revolución Bolivariana” en su proyecto de ver el “Socialismo del siglo XXI”… Hasta convertirse en “Chavismo”.

Hugo Chávez (Q.E.P.D.) quien intento un golpe de estado en 1992 el cual fracasó dejando una advertencia:

“No logramos controlar el poder,  lamentablemente por ahora”. Chávez no buscaba llegar a ser presidente para ser un burgués más, así como otros políticos de izquierda que se declaran socialistas y los vemos en yates lujosos, camionetas y trajes finos. Chávez quería ser presidente porque veía el mundo de una manera distinta a como otros la veían.


Chávez era un hombre enajenado con el poder, decía que “quien no es chavista no es de Venezuela” y al final su gente termino pensando “Chávez somos todos”. Desde reformar las leyes para su conveniencia hasta censurar los medios de comunicación y expropiar empresas privadas… Semilla que quedo impregnada en la gente. Puede estar muerto pero su utopía y sus acciones prepotentes estarán en el corazón de la gente.


Es muy temprano para comparar el deterioro que tuvo la Unión Soviética luego de la muerte de Stalin con el cese de Chávez ahora y su utopía del Socialismo del siglo XXI. Muere un líder, un hombre que tenía una visión, que no pudo ver a completitud el sueño, me pregunto ¿quedó la semilla del sueño impregnada en Maduro, Diosdado o algún otro líder que pueda levantarse? De hecho sí, pero habrá una lucha distinta… No es lo mismo que el escritor del libro me explique el contenido a que alguien que lo haya leído el libro lo haga. Venezuela tiene que regenerarse, pensar en sus derechos y no simplemente ser objetos de algo o alguien… cosa difícil cuando Chávez ya era considerado por algunos jóvenes como padre y por ancianos como un hijo.

Si una lección deja Chávez es a tener CONVICCIÓN para alcanzar lo que se desea. A lo mejor él pensó que yéndose por la vía del autoritarismo podía cambiar el mundo cuando simplemente la respuesta de cambiar el mundo a alguien se basa en generarle las mayores y mejores oportunidades sin reprimirlos. La Venezuela que deja Chávez es la Venezuela del populismo bajo la prepotencia, de mayores oportunidades por medio de la compra de voluntades, con excesivos gastos sociales a causa del decremento de los índices macros.

Como dijo el Pibe Valderrama en un tuit: “Si Chávez era tan malo, porque hay tanta gente que lo llora en las calles”. No podemos negar que Chávez ayudó a niños y ancianos más pobres, a los más desprestigiados –solidaridad y amor al prójimo que pocos tenemos- pero se le olvidó que dar libertad no es quitarle a unos para darle a otros, la libertad es la capacidad de poder decidir sin ofender a alguien.

Chávez será un icono como lo es el Che Guevara, pero no así sus políticas. Al mundo se le acabaron esta clase de líderes. La gente no quiere represión, quiere oportunidades.

 

Venezuela al igual que todos los países del mundo debe mantenerse unida, pero no para velar por los sueños de un hombre, si no para velar por los sueños de cada uno y que nos conduzca a la plena libertad.