En El Salvador muchos son los que emigran desde las zonas de occidente y oriental hacia el centro del país, pues, se tiene la percepción que es en esa zona donde se genera el verdadero progreso que nos llevara al crecimiento y posterior al desarrollo.

El tema del déficit habitacional ha sido un gran problema ya que muchas personas no cuentan con una vivienda, y si

 cuentan con ella no es una vivienda digna que garantice la producción y reproducción básica de las necesidades con las que debemos contar todos. Al observar en el área metropolitana este es un gran problema consecuente donde según la Universidad Tecnológica hizo una investigación en 2008 y ellos estiman que de un 100% se habitantes residentes en el área metropolitana de san salvador, el 34% viven en condiciones no adecuadas y el 64% no cuentan con una vivienda propia par su grupo familiar que perciben ingresos inferiores a dos salarios mínimos.
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Existe una debilidad institucional que se debe a la existencia de un presupuesto muy reducido comparado con el dedicado a educación y salud, además de la inexistencia de una ley de vivienda, es decir, un marco legal que regule dicho sector el cual es deficiente.

Investigando, en una publicación de El Diario de Hoy en 2008 menciona “El que haya casi un millón 700 mil viviendas en el país de acuerdo con último censo de población y vivienda realizado en 2007 por la Dirección General de Estadísticas y Censos (Dygestic) no concuerda con el dato de 554,169 casas que tienen algún tipo de deficiencia, ya sea en techo, piso o pared que se ha manejado en la proyección que reveló la encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples realizada en 2006 también por la Digestyc”. Tener vivienda no asegura que sea digna. Es como pensar que el árbol dará fruto sin importar que tenga o no gusano.

Según el Banco interamericano de Desarrollo (BID) para este 2012 un 54% de las familias en San Salvador no tienen el dinero suficiente para costearse una vivienda propia, ya sea por bajo salario, altos intereses hipotecarios y altos precios, haciendo énfasis que el 13% de la población salvadoreña habita en viviendas alquiladas. Según el BID el alquiler es una de las propuestas para reducir el índice de déficit en la región. Creo que no es necesario hacer una gran investigación para saber que hay mucha gente que vive con $1.00 a $1.50 por día.

Algunos de los aspectos de la pobreza urbana a resaltar son: mala calidad y hacinamiento de la vivienda, falta de servicios públicos y de infraestructura, entre ellos agua corriente, instalaciones de saneamiento, recolección de residuos, desagües y calles, así como la inseguridad en la tenencia de la tierra. Dichas desventajas agravan los riesgos para la salud acompañados por las contingencias del medio ambiente y la delincuencia.

Uno de los problemas habitacionales fundamentales a los que se enfrentan las familias en El Salvador es el acceso a la tierra, especialmente la urbana, ya que el mercado de la tierra se ha concentrado, elevando el valor de los terrenos, lo cual estimula la informalidad en los procesos de urbanización ante la imposibilidad de las familias de bajos ingresos de acudir al mercado formal, incentivando el surgimiento de urbanizaciones clandestinas, sin servicios públicos básicos. A esto hay que añadir la escasez de la tierra en nuestro país debido a razones geográficas, que también es un factor que determinante.

El derecho a la vivienda digna no solo es tener un espacio para conformar una familia, si no que contar con servicios básicos como agua y luz, saneamiento y recolección de basura.

¿Qué debería hacer el estado? Pues como dije anteriormente, nuestro país carece de una ley de vivienda. Esta ley debe ser sencilla y sin tanta burocracia para acceder al derecho de vivienda. Incentivar la inversión y asegurar que llegue a todos los municipios del país, no concentrándolo en un solo sector. Se debe crear un plan estratégico basado en la preparación de la gente en materia educativa para ese momento. La inversión y alto nivel educativo asegura por lo menos oportunidades distintas de subsistencia.

*Articulo previamente publicado en la pagina de Facebook de ILID El Salvador