La crisis económica del país no se formó debido a la crisis económica que afecta al mundo –aunque por parte si- La crisis se vino formando desde hace mucho tiempo con las decisiones que se tomaron a la par de las “estrategias que hicieron y que sigan realizando los políticos. Propuestas hay, hechas sin visión y sin objetivos, de lo contrario otro país tuviéramos en esta época.

Siempre andan diciendo por ahí que es culpa de los que gobernaron 20 años el país, y para bien o para mal hubieron medidas que se tomaron y se dejaron de tomar que no beneficiaron en nada a la población y solo establecieron condiciones disparejas entre las flamantes clases. Por otro lado, algunos repiten lo que hace bastante algunos hicieron cuando estuvieron en el poder. Con esto se burlan de la gente que cree en ellos. Nuestro país da vueltas como cuando un perro se quiere morder la cola porque le pica, y vuelvo a mencionar la falta de visión y objetivos que carecemos. Ahora no solo basta con un mercado de bienes y servicios, ahora tenemos un mercado político donde hay una especie de subastas para la compra de voluntades. Insisto que este mercado político no es nuevo, siempre ha existido y lo que sucede es que ahora hay una facilidad para conocer la información.

Nos estamos caracterizando por la alegría de cuando vemos que una institución política tiene problemas internos, nos debería de dar indignación y cólera el ver que están jugando con nuestro voto e independientemente el partido que tuviere problemas, al final todos como nación pagamos los platos rotos. Nos está gustando escuchar los problemas que hay en la asamblea legislativa y no escuchar que tipo de propuestas están aprobando para saber si nos va a beneficiar o no. Ante esto, escuchamos y a la mayoría le da igual. Queremos cambios, pero ¿Quién los exige? Hay más presión por parte del sector empresarial y no por parte de la sociedad civil (trabajadores) y lo que le pueda pasar.

En el ámbito económico tenemos una deuda un poco mayor al 50% del PIB, sin embargo la austeridad no se ve reflejada empezando por los salarios y bonificaciones que se otorga el sector público, los tantos viajes que los políticos hacen a otros países, los aumentos de empleados públicos, el juego de los subsidios tan disparejo que beneficia al sector empresarial y no a la población. Ante esto, y sabiendo que en el sector público existe una gran corrupción me pregunto si el estado es eficiente y eficaz en todo lo que hace, pues el crecimiento que tendremos en comparación al año 2011 será de 1.5%. Otra pregunta, en tiempo de crisis, ¿se puede distribuir mejor el dinero? Si se puede, se debe invertir en sectores que traerán progreso como el sector industrial,  agrícola, educación y salud y no en aquellas que intentan sanar las heridas en el corto plazo y que únicamente nos empobrecen.

Lastimosamente queremos resultados y no procesos. Debemos entrar en el camino del progreso, aunque sea largo y duro se deben tener objetivos y metas claras para no seguir castigando a la población futura.

Cuestionar lo que piensa la izquierda sobre aumentar los impuestos, ampliar el gasto social o lo que piensa la derecha sobre el crecimiento económico es ilógico bajo el contexto en que las personas están buscando sobrevivir a este mundo, en el cual muchos dicen que es pasajero y ahí,  una notable despreocupación por lo que realmente pasa. Lo que la gente necesita es empleo y tener la libertad de consumir o ahorrar lo que quiera con el dinero que gane, claro, es más fácil poner la mano que usarla para trabajar. Agregándole, el país tiene una gran dependencia de las remesas y hasta es un tema de nación el preocuparse cuando las remesas van a la baja. Nuevamente, ¿para dónde vamos? No digo que no hay que preocuparse, al contrario, si debemos hacerlo, y al mismo tiempo buscar formas para aumentar la vida productiva de las personas, ya que son las únicas que sacarán al país adelante. El crecimiento de un país no es por producir mucho, si no porque sus habitantes producen mucho.

Algunos hablan de no preocuparse o tomarle tanta importancia a los índices, pero ¿será bueno que la nota de PAES 2012 siga siendo una nota de reprobación? ¿Qué los homicidios “disminuyan” pero que aumenten los desaparecidos?, ¿Qué el país retroceda en competitividad?, ¿Qué la inversión privada -que genera más empleo que el sector público- disminuya?… Detrás de esos índices, ¿Quiénes están? Estamos todos los salvadoreños que sufrimos a diario ese deterioro.

Debe quedar claro que no se trata de modelos, de sistemas… Se trata de tener una visión y un propósito claro, querer trabajar y salir adelante y mientras las mismas personas, líderes sin visión, y una población que se autocensura, las condiciones del país no cambiaran. No son los modelos o los sistemas las que nos cambiaran, son las personas y sus decisiones las que deben de cambiar.