A ciencia cierta es difícil saber qué es lo que ocurrirá mañana, sin irnos tan lejos ¿Qué ocurrirá en tus próximos 5 minutos? Si lo pudiéramos saber a lo mejor nos prepararíamos ante la situación que nos espera, pero ciertamente es necesario pasar por determinadas situaciones para que cuando hayan pasado hayamos aprendido una lección, que nos servirá de parámetro para el próximo presente que nos toque enfrentar.

Estos dos últimos días (20-21 Oct 2011), se ha podido observar que el sol nuevamente resplandecía en nuestras caras luego que desde el 12 de octubre de 2011 habíamos amanecido con una lluvia que no la dejamos de ver hasta el día 20, estuvimos con días enteros lluviosos, mucho luto y dolor. Simplemente vale la pena vivir ya que cada que nos levantamos tenemos una nueva oportunidad para mejorar lo que hicimos el día de ayer. Ahora, ¿Qué pasara con aquellos que lo perdieron todo, o alguna parte? Parte de su familia, parte de sus casas, sea lo que sea una perdida material y/o humana no la repone nadie… ¿valdrá la pena vivir para ellos? ¿Será que es tiempo de olvidar el ayer y comenzar un ahora?…Dicen que después de la tormenta viene la calma…

…lo más probable es que la mayoría de nosotros –por lo menos yo- vivimos esta terrible tormenta en casa, viendo las noticias de cerca comentando lo trágico y lamentable que pasaba a nuestros alrededores, aprobando a aquellos héroes anónimos que se entregaron en labores de rescate y donación de ropa, víveres y medicamentos o tal vez tomando la iniciativa de solidarizarnos como hermanos y ayudar a otros con donaciones; el otro lado de la moneda nos enseño que hubieron 34 muertos, 12 puentes destruidos, y casi 100,000 personas albergadas, cosechas perdidas, viviendas destruidas e inundadas…muchos se aburrieron de estar mucho tiempo en casa y no ir a sus centros educativos, mientras que otros será incierto el cerrar un año escolar o el hecho de reiniciar sus actividades estudiantiles; muchos tuvieron que tapar goteras pero otros tuvieron que salir de sus casas y refugiarse en un albergue temporal por la inundación de su hogar; la “gran mayoría” comió al menos en 3 tiempos mientras que otros tuvieron que esperar por donaciones de víveres; muchos ahora tenemos frio y/o queremos mudar ropa y solo vamos y buscamos en el guarda ropa pero otros a lo mejor solo tengan lista la ropa con la que visten…

Sin duda algo grande ocurrió cuando demostramos el amor que nos tenemos a nosotros mismos, haciéndonos creer que somos un solo cuerpo y un solo espíritu como país y no dejando caer a aquellos en el momento que más lo necesitaron…Dios bendiga a aquellos que sin mediar palabras y sintiendo el dolor ajeno se atrevieron a colaborar acudiendo a centros de acopio, a rescatar personas, motivando gente, etc. sin duda fue el amor…ese motor que mueve a las personas.

Ahora bien, ha sido el final de una tormenta para todos en general –no importa del lado que estés- ya que para este final habrá un nuevo comienzo que todos debemos afrontar denominado el “reinicio de actividades” ya sea que el lunes vayas a tu centro de estudio o aun estés esperando que la gente albergada poco a poco desaloje los albergues; empezar de nuevo a laborar con toda normalidad o empezar la “rebusqueda” ; comiendo tranquilamente en tu casa o lamentando la pérdida de tu cosecha; seguir la rutina casa- trabajo/escuela- casa o empezar a ver como reconstruyes de nuevo tu casa…

Nunca sabremos a lo que nos enfrentamos, pero sin duda hay que estar preparados. Siempre después de una tormenta el sol resplandece. El final de algo…siempre es un nuevo comienzo.

*Este post fue publicado originalmente en mi perfil de fb el 21/Oct/2011
http://www.facebook.com/notes/juan-carlos-m%C3%A9ndez/el-final-de-algo/265040120199796