“Si felicitara a mis hijos  por el día del niño, pasara 365 días celebrando. Este día no es más especial que el resto del año” Así decía un tuitero ahora por la mañana en el “Día del niño”.

Si analizamos palabra por palabra cuando decimos “día del niño”,sabemos que día la podemos definir como un tiempo en horas; niño, la definiría como la etapa donde el ser humano tiene pocos años, poca experiencia y madurez. Entonces el “día del niño” seria el tiempo que le dedicamos a ese ser humano indefenso en edad, experiencia y madurez.

¿Le damos importancia a la niñez? Lamentablemente no. Sabemos que en todos los países se está haciendo normal aprobar leyes a favor del aborto, la severa desnutrición que padecen los sectores más pobres son olvidados, la deserción estudiantil aumenta a causa de que hoy son más los grupos de pandillas que reclutan a menores de edad, la violencia intrafamiliar acompañada de las familias disfuncionales son graves, niños abandonados por sus “padres” y los espacios de recreación que son un costo de oportunidad entre hacer carreteras, instalar empresas o simplemente ignorar los espacios baldíos.

Los jóvenes son el presente, los niños el futuro. Si descuidamos el futuro obviamente cuando lleguemos a ese momento (presente) no estarán las condiciones necesarias que en verdad quisiéramos. Es como construir un edificio y que este no tenga las bases firmes, en segundos se desplomaría. Lo mismo pasa con algunos países, la mayoría en su caso, se desatienden de los niños y no se dan cuenta que en un futuro próximo serán ellos quienes manejen los asuntos de la nación: gobierno, empresas, familias. De este modo repetimos un ciclo de vida muy ilógico porque de hecho todos sabemos el daño que le hacemos a la sociedad descuidando el futuro.

Los niños necesitan tener una identidad, encontrar un propósito de vida. Desarrollar las naciones es imposible cuando tenemos un bajo desarrollo humano. Al desarrollar a las personas, estas desarrollaran las condiciones en las que se encuentran. Tenemos educación, si, ¿Es la adecuada? ¿Es integral? En países como el nuestro (El Salvador) nos hace falta pensar más con moralidad, en prevalecer los derechos antes que crear leyes, pensar que la dignidad es más que un nombre y apellido. La solución a los problemas se encuentra en la manera en como pensamos, estas dictaran la manera de actuar.

Los niños necesitan mejor educación pero también que sus padres tengan un mejor acceso a tener vivienda y seguro social. El precio de desatenderse de la niñez es repetir las mismas historias de guerras, conflictos de interés político, familias disfuncionales. Somos nosotros mismos quienes producimos delincuentes, padres irresponsables, malos gobernantes y malas personas. Queremos justicia pero no la producimos.

No podemos decir ¡Feliz día del niño!, cuando el tiempo que le dedicamos a estos indefensos es muy poco.

“Educa a los niñ@s y no será necesario castigar a los hombres” Pitágoras.

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” Proverbios 22:6