Cada momento de la vida es único. Cada detalle siempre será especial. Ninguna situación es netamente una casualidad.

Es difícil olvidar algo que marco nuestra vida. Todo lo que nos sucede comienza con una conversación. Algunos dicen que recordar es volver a vivir. Algunos no recuerdan porque a lo mejor esos momentos fueron dolorosos. Cuando el dolor venga a tu vida, acuérdate de aquel momento feliz que tuviste (hace años incluso), ya que este será la gasolina que tu corazón necesita para moverse.

Siempre acuérdate del lugar de dónde vienes.

Siempre acuérdate de aquellos que estuvieron contigo en la salida a tu propósito.

Siempre acuérdate de aquellos que están en tu propósito.

Siempre acuérdate de aquella palabra de bendición que alguien te dio.

Siempre acuérdate de cómo eras y como hoy eres.

Siempre acuérdate de quien o quienes te dieron agua en tu desierto.

Siempre acuérdate de aquel milagro en la escasez.

A veces nos preocupamos por entender a Dios y lo que hace, pero en cambio El trata de entendernos a nosotros y lo que hacemos. Cuando menos lo esperamos, cuando creemos que no lo merecemos, cuando creemos que todo está perdido… ahí está El con un milagro. No entiendas a Dios, entiéndete a ti mismo en lo que haces. Para probar a Dios solo tienes que hablar con El… Todo comienza con una conversación.

Hoy es un día especial para mí, siempre recordare el milagro que El hizo en mi vida.